TRIBUTACIÓN DE COMUNIDADES DE BIENES

TRIBUTACIÓN DE COMUNIDADES DE BIENES

Empezamos el ejercicio 2016 y nuestra primera noticia no podía ir en otra dirección. Tras un final de año 2015 movido y lleno de consultas, reuniones y gestiones vinculadas con las Sociedades Civiles y las Comunidades de Bienes, nos vemos en la obligación de dedicar nuestro primer artículo del año a nuestros clientes constituidos bajo estas formas.

Recordemos, el artículo 7 de la Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades establece que son contribuyentes de dicho impuesto a partir del 1 de Enero de 2016 “las personas jurídicas, excluidas las sociedades civiles que no tengan objeto mercantil”.

Esta modificación implica que las Sociedades Civiles con objeto mercantil y personalidad jurídica pasan a tributar por Impuesto sobre Sociedades y quedan fuera del régimen de atribución de rentas.

Esta medida afecta a muchos comercios actualmente en copropiedad, constituidos como Sociedades Civiles o Comunidades de Bienes. Por ejemplo, uno de los mayores problemas es el sector de las farmacias, donde muchas de ellas son sociedades civiles o comunidades de bienes, ya que la ley no permite obtenerlas a través de Sociedades de Responsabilidad Limitada (SL), Sociedades Anónimas (SA) o Sociedades Profesionales (SLP).

Finalmente, a pocas horas de acabar el año 2015 y a las puertas de la entrada en vigor de esta reforma la Agencia Tributaria aclaró las dudas de los profesionales y contribuyentes y los negocios constituidos como Comunidades de Bienes no van a verse afectadas por la tributación del Impuesto sobre Sociedades.

La nota explicativa de la Agencia Tributaria que data del 20 de diciembre de 2015 establece que si la entidad se manifiesta como Sociedad Civil ante la Agencia Tributaria en el momento de solicitar el NIF, mencionándolo en el acuerdo de voluntades, se considera que tiene la voluntad de que sus pactos no se mantengan secretos, lo que le proporciona personalidad jurídica y por tanto, la consideración de contribuyente del Impuesto de Sociedades (siempre que tenga objeto mercantil). Se le otorgará un NIF J de Sociedad Civil.

Si la entidad no se manifiesta como una Sociedad Civil ante la Agencia Tributaria al solicitar el NIF, sino que se manifiesta, por ejemplo, como una Comunidad de Bienes, mencionándolo así en el acuerdo de voluntades, se considera que tiene la voluntad de que su pactos se mantengan secretos, lo que no le otorgará personalidad jurídica y por tanto, no se considerará contribuyente del Impuesto de Sociedades.

Por otro lado Hacienda adelanta que se va a proceder a modificar la Orden Ministerial de composición del NIF, de manera que las claves E y J quedarán de la siguiente manera:

E: Comunidades de Bienes, herencias yacentes y demás entidades carentes de personalidad jurídica no incluidas expresamente en otras claves.

J: Sociedades Civiles.

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