Diario de un emprendedor: Tengo una idea

Diario de un emprendedor: Tengo una idea

Como os comentaba en el artículo anterior, voy a publicaros una serie de artículos que orienten y ayuden a los emprendedores a tomar su decisión de emprender o a mejorar el negocio que acaban de iniciar.

En el artículo de hoy me gustaría hablaros de la idea, esa que a todos los emprendedores nos ha rondado o nos ronda por la cabeza y que nos impulsa emprender. Es ese "algo se mueve por dentro", como yo lo suelo llamar, y que junto con la persona que la decide poner en marcha, suponen el punto de partida de una actividad empresarial.

Así pues, en este binomio idea-persona, tan importante es una como la otra, y con esto quiero decir que aunque existen innumerables teorías que explican las cualidades que debe reunir un empresario, también es cierto que existen numerosos casos de personas que sin ninguna formación, salvo la autodidáctica de la experiencia, han tenido éxito en sus actividades empresariales.

Así pues, podemos que decir que los únicos requisitos que debe cumplir una persona que quiera emprender son, la esperanza de conseguir beneficios futuros, y para ello, la capacidad de asumir riesgos.

Las principales premisas para emprender son la existencia de una persona dispuesta a asumir riesgos a cambio de conseguir beneficios futuros y la existencia de una idea básica de negocio.

Si tú, lector, ves en ti estos atributos, es hora de dar un paso adelante y pasar a analizar y perfeccionar esa idea. Este paso es uno de los más importantes, no solo porque es uno de los pilares sobre los que se va a asentar tu beneficio futuro, sino además porque ahora mismo, cuando todavía no hemos llegado al punto de la puesta en marcha, todavía hay tiempo de retirarse, de corregir, o de prepararse adecuadamente; después quizás, ya no lo haya.

Es por eso que el primer consejo que quiero darte es que inviertas tiempo antes de invertir dinero, no debe importante demorar la puesta en marcha de tu negocio si éste implica una inversión elevada, todavía no has hecho un planteamiento económico previo, o, y sobretodo, existen dudas no resueltas.

Para finalizar este primer artículo quiero ser un poco crítica (espero que me lo permitáis ya que más vale que os diga las cosas ahora, que después cuando ya sea demasiado tarde).

Sí, tienes una idea, para ti es una súper idea, una idea excepcional, algo revolucionario... realmente estas siendo realista y objetivo con tu idea? Empezamos mal si...

  • Nos encariñamos con ella y vemos envidia en todas las críticas negativas que nos lleguen
    • Aprende a escuchar, a valorar y evaluar lo que otros opinen, al fin y al cabo pueden ser tus futuros clientes.
  • Subestimamos los aspectos negativos
    • Si los estas pensando es porque están ahí, existen, tenlos en cuenta, apúntalos, ya buscaremos la manera de corregirlos.
  • Sobrevaloramos los aspectos positivos.
    • Claro que tu idea tiene puntos fuertes, y debes agarrarte a ellos para motivarte, pero no deben eclipsar la realidad, debes visualizarlos y hacer que los demás también los vean.

Nuestros consejeros ante este nuevo reto que tenemos delante deben ser siempre la OBEJTIVIDAD, el REALISMO y el PRAGMATISMO

 

 

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