Soy autónomo, ¿qué gastos puedo deducirme?

Soy autónomo, ¿qué gastos puedo deducirme?

Ahora que estamos a punto de cerrar el segundo período de presentación de los pagos fraccionados del IRPF (recordemos, modelos 130 y 131) es importante tener claro qué gastos podemos deducirnos. Para ello, en el post de hoy hablaremos de los gatos fiscalmente deducibles para los autónomos en estimación directa, ya sea normal o simplificada ya que aquellos que se encuentren acogidos al sistema de módulos cuentan con una cuota predeterminada y fija, la cual no depende de los gastos reales y que por tanto no se pueden desgravar.

En primer lugar los gastos deben cumplir con una serie de requisitos establecidos por Hacienda para que puedan ser considerados como fiscalmente deducibles, y estos requisitos son:

  • Deben estar relacionados con la actividad económica desarrollada, o como dice Hacienda, deben estar "afectos" a la misma.
  • Deben estar convenientemente justificados, es decir, debemos contar con las facturas o tickets en nuestro poder.
  • Deben encontrarse registrados en la contabilidad del autónomo, es decir, en los correspondientes libros de gastos e inversiones.

 

En segundo lugar os expongo la relación de gastos fiscalmente deducibles establecida por Hacienda:

  • De explotación: material comprado que necesitemos para el desarrollo de la actividad.
  • Sueldos y Salarios: los pagos que realicemos a los trabajadores en concepto de sueldos, dietas, pagas extraordinarias, formación, seguros de accidentes, viajes de trabajo, obsequios, etc.
  • Seguridad Social a cargo de la empresa: las cotizaciones de los trabajadores y las propias del autónomo. Además, del 50% de las aportaciones por contingencias comunes a mutualidades de previsión social.
  • Arrendamientos y reparaciones:  cuotas de alquiler, arrendamiento financiero (leasing), así como el mantenimiento de las instalaciones siempre que no conlleven una mejora o ampliación, ya que en dicho caso se deberían inmovilizar y amortizar en varios años
  • Servicios de profesionales independientes: honorarios de abogados, notarios, mediadores o agentes comerciales.
  • Servicios exteriores: los gastos del propio negocio de luz, teléfono y agua, así como las primas de seguro, transportes, comisiones bancarias, publicidad, etc.
  • Tributos: el IBI (Impuesto sobre Bienes Inmuebles) , el IAE (Impuesto de Actividades Económicas) , así como otros tributos no estatales. No nos podremos deducir las sanciones, ni los recargos de apremio o por estar fuera de plazo  de las declaraciones de Hacienda.
  • IVA soportado: sólo será deducible cuando no sea desgravable a través de la declaración de IVA.
  • Gastos financieros: intereses de préstamos y créditos, gastos por descuento de efectos, recargos por aplazamiento, intereses de demora de aplazamientos con Hacienda. No podemos incluir los que deriven de la utilización de capital propio.
  • Amortizaciones: importe del deterioro o depreciación correspondiente al período relacionado con el inmovilizado material o inmaterial afecto a la actividad.

 

En tercer lugar me gustaría comentaros una serie de gastos que generalmente pasan desapercibidos y que debemos considerar en nuestras declaraciones de IRF y/o IVA:

  • Oficina-vivienda: si desarrollamos la actividad en nuestra propia casa, podemos deducirnos la parte del IVA que soportemos en nuestra casa y que se corresponda por la superficie en la que se desarrolle la actividad (amortización, reformas, etc.). Para ello es necesario que la dirección coincida con la que incluimos en el modelo 036 al darnos de alta. Sin embargo no nos podemos deducir el IVA correspondiente a los gastos de suministro, ya que para ello sería necesario contar con contadores por separado para poder justificar el consumo.
  • Coche particular: sólo se admite la deducción del 100% de los gastos relacionados con el vehículo del autónomo (mantenimiento, seguro, combustible, etc.) cuando este se dedica a actividades de transporte, como taxistas, repartidores, transportistas, autoescuelas y agentes comerciales o representantes. El resto de los autónomos pueden deducirse únicamente en la declaración de IVA y hasta un máximo del 50%, en función del uso proporcional que le den al vehículo.
  • Transporte público: podemos deducirnos los gastos de transporte público y las estancias en hoteles, así como los gastos de manutención siempre que acreditemos el carácter profesional de los mismos. Es por ello por lo que nos será difícil justificar los gastos realizados en fin de semana.

 

Finalmente comentaros qué gastos no son deducibles, para que en ningún caso los incluyáis si no queréis tener problemas con hacienda:

  • Vestuario profesional: Hacienda no nos admite la deducción de gastos relacionados con el vestuario profesional, uniformes u otras prendas si no incluyen el anagrama de la empresa.
  • Facturas simplificadas: las facturas simplificadas tampoco son admitidas porque no permiten identificar a quien ha realizado el gasto, por lo os recomiendo pedir siempre factura, aunque sea un engorro.
  • Sanciones o donativos: las sanciones, los recargos de apremio o por presentación fuera de plazo y las multas nunca nos los podemos deducir. Lo mismo ocurre con los donativos o los regalos a terceros (aunque sean clientes).

 

Esperamos que el artículo sea de utilidad; ante cualquier duda consúltanos

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